Mientras el transporte por carretera sigue ganando eficiencia y flexibilidad, el ferrocarril necesita un impulso que le permita aprovechar las sinergias de otros modos para ganar cuota modal.

El ferrocarril cuenta con una serie de valores que podrían convertirle en un elemento fundamental para el transporte intermodal.

Sin embargo, el transporte ferroviario en España mantiene desde hace tiempo una bajísima cuota modal, pese a la apuesta política que se ha venido haciendo desde hace décadas y que, fundamentalmente, se ha limitado al ferrocarril de viajeros, tal y como se ha analizado en el encuentro profesional ‘Quo Vadis, Mercancías‘ organizado esta semana por CETM Multimodal y en el que ha participado Cadena de Suministro.

El ferrocarril de mercancías se ha desarrollado en los últimos años para dar servicio al transporte internacional hacia los grandes centros de consumo de la península desde los principales puertos de entrada el comercio exterior, así como para actuar en tráficos hacia el centro de Europa, dejando de lado el transporte nacional de mercancías, como ha explicado Francisco Jiménez, director asociado de Arup.

Esta filosofía se ha trasladado al diseño de la red de terminales ferroviarias, que no facilita la suma de voluntades que necesita el transporte ferroviario de mercancías para ganar masa crítica y generar sinergias con otros modos.

En este sentido, las empresas de transporte por carretera están llamadas a actuar en este modo como un vector de crecimiento, con el fin de dar el paso de transportistas a ser operadores logísticos integrales, aunque parece que algunas navieras ya les han tomado la delantera.

jornada-multimodal-cetm-nov-2018

Ricardo Ochoa de Aspuru, director de Cadena de Suministro, ha participado en el debate.

Pero, muy al contrario, los empresarios de transporte no acaban de percibir las ventajas que podría aportarle el transporte ferroviario en ciertos tráficos y determinadas mercancías, entre otras cosas porque mientras que los camiones han evolucionado en los últimos años para ganar eficiencia, como ha destacado Borja de Torres, consejero delegado de Acotral, el ferrocarril sigue arrastrando los mismos problemas de falta de interoperabilidad, lentitud, rigidices en cuanto al funcionamiento y horarios de las terminales y falta de complementariedad.

Así pues, el transporte ferroviario de mercancías solo podrá salir de su situación actual si, entre otras medidas, se apuesta por aprovechar soluciones tecnológicas de bajo coste, si las ayudas para el trasvase de mercancía de la carretera al ferrocarril se destinan a los transportistas, si se apuesta por el ancho internacional, por trenes de 750 metros, con mayor capacidad de carga y que puedan ofrecer precios competitivos, como ha destacado Fiorenzo Ambrogio, director general del operador Ambrogio.



Source link